Saltar al contenido

Ambiente - 3. página

Entradas sobre tecnología y ambiente.

Misión posible: las medallas de Tokio 2020 provienen del reciclado electrónico

Como comentáramos en la ocasión, abril de 2017 fue el punto de partida para una propuesta poco menos que revolucionaria: en aquel mes comenzaron a colocarse en edificios y comercios de electrónica en Japón, cajas de recolección para que las personas pudieran dejar allí sus dispositivos electrónicos obsoletos. Luego, con el metal recolectado de esos aparatos se confeccionaron las medallas para la competencia olímpica que está teniendo lugar en estos momentos en aquella ciudad.

Las cerca de 5.000 medallas que repartirán los Juegos Olímpicos de Tokio están hechas con material reciclado de dispositivos electrónicos como laptops, smartphones y máquinas fotográficas.

El proyecto permitió reunir casi 80 mil toneladas de descarte para ser recicladas y obtener el material necesario para diseñar las medallas de estos Juegos. De ese material se rescataron casi 30 kilogramos de oro, cerca de 3.500 kilos de plata y otros 2.200 de bronce, los tres metales con que están hechas las preseas para los tres primeros de cada competencia. También la antorcha olímpica fue confeccionada con aluminio reciclado y los podios, con plástico reutilizado.

Aun frente a la resistencia de muchos japoneses por lo inoportuno de la celebración de estos juegos en pandemia, la iniciativa tuvo éxito. Aunque sin alcanzar las cantidades esperadas, fue suficiente para cumplir con la meta propuesta.


Fuente: Telam
Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

La falsa utopía del fracking

Los discursos de moda en los medios plantean a Vaca Muerta y la extracción de hidrocarburos no convencionales como el típico salvataje que tantas veces se anunció en la historia argentina.

Martín Alvarez Mullaly, integrante del Observatorio Petrolero Sur, cuenta el otro lado de la historia: empresas extractivas subsidiadas por el Estado, otras que se funden, costos enormes, destrucción, pocos beneficios reales para el país, y una estructura de producción que, en plan ya sea neoliberal o desarrollista, parece generadora más de problemas que de soluciones.

En el tema fracking, paradójicamente, no hay grietas. La mirada sobre el futuro energético.

La entrevista completa se puede escuchar haciendo clic AQUÍ.


Fuente (texto e imagen): LaVaca.org

 

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Un robot para recoger la basura espacial

Representación artística de lo que podría llegar a suceder, de no hallar una pronta solución

El síndrome de Kessler o cascada de ablación es un escenario planteado por Donald J. Kessler, consultor de la NASA, según el cual el volumen de basura espacial en órbita baja terrestre sería tan alto que los objetos en órbita serían impactados con frecuencia por ella, generado así más basura y un mayor riesgo de otros impactos. 

Cuando un satélite deja de funcionar o ya no es necesario, quedan allí en su órbita. Esos satélites muertos o partes de ellos representan una amenaza. Evitar colisiones mediante maniobras evasivas consume combustible y tiempo, y esos objetos en órbita no pueden ser controlados desde la Tierra, por lo que no hay forma de prevenir una colisión.

A modo de ejemplo y según la NASA, un pequeño fragmento como una mancha de pintura de 1 cm viajando a 10 km/s puede provocar el mismo daño que un objeto de 250 kg a 100 km/h en la Tierra. Si en cambio, el tamaño del fragmento fuera de 10 cm, dicho proyectil tendría una fuerza aproximada de 7 kg de TNT. Una verdadera pesadilla.

Ante este panorama, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha anunciado un plan para atajar ese problema en crecimiento mediante la misión Clearspace-1, un consorcio entre Clearspace y la ESA.

El objetivo principal de ClearSpace-1 será un objeto de 100 kg dejado a unos 800 km sobre la Tierra por el lanzador Vega en el año 2013, relativamente ligero y fácil de capturar. Será capturado con cuatro brazos robóticos que lo arrastrarán fuera de la órbita de la Tierra, para finalmente terminar ardiendo ambos en la atmósfera.

El objetivo a futuro es crear un robot de limpieza permanente que pueda expulsar basura espacial a la atmósfera sin tener que desprenderse de la propia nave en cada operación de limpieza. Por el momento se trata de probar si el concepto funciona.


Fuentes:
– Wikipedia
– NASA Ciencia
– Muy Interesante
– Clearspace Today
Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Reflexiones después del glifosato, las corporaciones y el cáncer

El ingeniero agrónomo Damián Pettovello fue un exitoso «asesor master” como evaluador de pesticidas de empresas como Bayer y Dupont.

Pero empezó a dudar sobre los efectos de lo que hacía: algo le estaba haciendo ruido, hasta que el cuerpo le dijo algo que él no había imaginado: le detectaron cáncer. Dejó la profesión, reflexionó, habló con su colega y amigo Facundo Alvira, cuya esposa también fue diagnosticada con cáncer, y resolvieron abandonar el modelo transgénico y de fumigaciones. Abandonaron también ese éxito profesional que les brindaba buen dinero, creando una experiencia agroecológica llamada Tekoporá, en Lincoln y Trenque Lauquen, en la provincia de Buenos Aires.

Damián es de las personas que vio el otro lado de las cosas: cómo es ese éxito económico, un negacionismo sobre lo que ocurre en la realidad. Explica cómo el propio modelo es el que genera la debilidad de los cultivos que obliga a fumigar cada vez más, para beneficio casi exclusivo de las corporaciones mientras se destruyen los suelos y las comunidades.

En esta edición de Decí Mu el Ing. Pettovello explica qué es la agroecología frente a un modelo que por definición está destinado a contaminar y enfermar, mientras vacía los campos.

Para escuchar la entrevista completa, haga clic AQUÍ.


Fuente (audio e imagen): Programa Decí Mu
Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo