
Un fallo en Munich cuestiona la protección legal tradicional de los buscadores con IA. Google apelará el fallo, que trata AI Overviews como contenido propio de la compañía.
El fallo, dictado a fines de mayo, sostiene que AI Overviews produce declaraciones “independientes, nuevas y sustantivas”, por lo que no puede ser tratado del mismo modo que un resultado tradicional de búsqueda que solo remite a contenido de terceros.
El recurso contra Google fue interpuesto por dos empresas editoriales de Munich. Según la denuncia, AI Overviews vinculó sus nombres con estafas, trampas de suscripción y prácticas comerciales dudosas. Esas afirmaciones no aparecían en las fuentes citadas por el propio resumen generado por IA. El sistema habría confundido a las demandantes con competidores que sí estaban asociados con prácticas cuestionables.
Google confirmó el 12 de junio que apelará la decisión. La empresa sostuvo que invierte en la calidad de AI Overviews y que la función está diseñada para reflejar la información existente en la web.
El tribunal rechazó esa vía, al considerar que la protección para contenido de terceros no aplica cuando el contenido fue generado por el propio sistema de Google.
La analogía usada por el tribunal se aproxima al derecho de prensa: un editor puede ser responsable por un titular o bajada difamatoria aunque el lector pueda acceder al texto completo para verificar la información. En esa lógica, la posibilidad de hacer clic en las fuentes no libera a Google de responsabilidad por afirmaciones generadas por su propia herramienta.
Si la apelación de Google fracasa y el razonamiento del tribunal se mantiene, las consecuencias operativas podrían ser considerables. Antes de generar afirmaciones sobre personas o empresas identificables, un motor de respuestas con IA tendría que verificar que esas afirmaciones estén respaldadas por las fuentes subyacentes.
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