En el año 2011 el director de Guerrilla Girl, el danés Frank Piasecki Poulsen, estrenó el documental «Sangre en el móvil» [1].
El trabajo, según su autor, «se interna en la industria del coltán [2], mineral imprescindible para la fabricación de móviles, una actividad que ha generado esclavitud, guerra y millones de muertos en África.»
Más allá de los esfuerzos relativos de algunos países en los últimos años, por caso los EE.UU. elaborando leyes tendientes a alentar la producción de móviles «libres de sangre» o Japón buscando alternativas al uso de las llamadas «tierras raras» [3], «Sangre en el móvil» es una película que alerta sobre la responsabilidad social de las empresas y las tragedias que esconden algunas de sus actividades.
Gracias a Fernanda Sandez por hacernos saber de la existencia de este trabajo.