El gato que se quema en una estufa caliente no se volverá a sentar en ella… pero tampoco en una fría.
Woody Allen, vía #WoodyQuotes
Estoy hablando de este comercial para la Sony, una producción de Süperfad que encontré en Una mosca en la luna.
Que lo disfruten.
Superfad Directs Colorful Vision in «Eye Candy» for Sony BRAVIA HDTV from Hype Communications on Vimeo.
No me caben dudas de que el argentino promedio sabe poco de vacacionar. Suele empacar junto con la malla y el bronceador la locura de todo el año y así, sin solución de continuidad, se aliena en el lugar de destino -que suele ser, obviamente, Mar del Plata, Carlos Paz y, si es estudiante, Bariloche. Desde apiñarse en playas colmadas hasta hacer cola para comer, se empeña en todo aquello que, según parece, le facilita sostener el nivel de despelote suficiente como para no extrañar. En fin.
Pero hay muchas, muchísimas otras opciones. No las voy a detallar aquí, sino simplemente contar mi experiencia de la semana que pasó en la localidad de Merlo -y alrededores- en la provincia de San Luis.
La vicedirectora de una de las escuelas en la que doy clases, me invitó a acompañar en su viaje de estudios a los alumnos de 7mo. grado, curso del que soy docente de Tecnología. Y así partimos junto con Silvana, la maestra de grado y Julieta, la coordinadora de la empresa con la que se contrató el servicio.
Confieso que a pesar de haber viajado bastante, San Luis era un enigma para mi. Pero este viaje se convirtió en una experiencia fenomenal para todos, en la que descubrimos lugares, paisajes y personas maravillosas.
Si me preguntan, diría que a pesar de la responsabilidad que implica el viaje con los chicos y de todas las actividades que llevamos a cabo, estas cuestiones quedaron muy por detrás de la satisfacción de una experiencia única. Agregaría que, si estas no fueron vacaciones, estuvieron muy cerca, porque volví renovado. Muerto de cansancio, sí. Pero feliz.
Aquí les dejo algunas fotos, pero atención: no reflejan ni cerca la maravilla de ver tanta belleza con los propios sentidos -ya no sólo los ojos, porque no alcanzan.
Con los chicos previamente abrimos un blog para compartir la experiencia en forma de crónica. Por limitaciones en el acceso a internet en la zona, hicimos la previa en Rosario y completaremos el blog en la semana con las notas que fuimos escribiendo día a día, pero ya se puede visitar haciendo clic aquí.
También publico un video, que si bien es de baja resolución -tomado con el celu-, sirve como muestra de un sitio para el asombro: el llamado «Chorro de San Ignacio». Que lo disfruten:
Gracias, San Luis. Ya volveremos alguna vez. ¡Ojalá sea pronto!
A instancias del historiador José María Rosa, el Congreso Argentino promulgó en el año 1973 la Ley 20.770, por la cual el 20 de noviembre fue declarado Día de la Soberanía Nacional. La dictadura militar derogó aquella ley, situación que se mantuvo hasta el día 3 de noviembre pasado, en que se firmó el decreto 1584 que recuperó aquella conmemoración con carácter de feriado nacional en toda la República.
La fecha recupera el significado y las implicancias de los acontecimientos de la Batalla de la Vuelta de Obligado:
La Batalla de la Vuelta de Obligado se produjo el 20 de noviembre de 1845, en aguas del río Paraná, sobre su margen derecha y al norte de la provincia de Buenos Aires, en un recodo donde el cauce se angosta y gira, conocido como Vuelta de Obligado, en lo que hoy es la localidad de Obligado, Partido de San Pedro. Enfrentó a la Confederación Argentina, liderada por Juan Manuel de Rosas y a la escuadra anglo-francesa, cuya intervención se realizó con el pretexto de lograr la pacificación ante los problemas existentes entre Buenos Aires y Montevideo.
El magnífico programa de TV Científicos Industria Argentina elaboró un informe que nos cuenta, con su habitual calidad, los sucesos de aquel día:
Fuente: Wikipedia
El éxito no es el destino, es una manera de viajar.
Denis Waitley. Compartido por @j4vi
Casi que me duelen los ojos cuando leo un artículo y el autor usa la palabra «desvelar» para referirse a descubrir o revelar algo oculto o desconocido. Finalmente me decidí a hacer algo con mi problemita -no, no fui a un oculista sino que eché una ojeada al Diccionario panhispánico de dudas, y claro que fue de ayuda. La entrada al término dice esto:
Desvelar(se). Infinitivo de dos verbos etimológicamente diversos:
a) ‘Quitar o impedir el sueño [a alguien]’ y, como pronominal, ‘perder alguien el sueño o no poder conciliarlo’: «Me desvelaban por la noche los recuerdos» (Salom Vuelo [Esp. 1980]). Está relacionado con velar (‘estar sin dormir el tiempo destinado al sueño’, del lat. vigilare).
b) ‘Quitar el velo que cubre [algo]’: «Se desvela la estatua en bronce de Trujillo» (VLlosa Fiesta [Perú 2000]); y, en sentido figurado, ‘descubrir o revelar [algo oculto o desconocido]’: «Le desveló el secreto de sus proyectos cinematográficos» (Armas Madrid [Esp. 1994]). Existe también, tanto para el sentido recto como para el figurado, la variante develar, de uso mayoritario en el español americano: «Los presidentes procedieron a develar sendas placas de bronce para inaugurar una obra» (Vistazo [Ec.] 23.1.97); «El sastre […] ha develado algunos detalles del traje de gala» (Vida [Par.] 15.5.04); en España, en cambio, se usa poco y solo en sentido figurado. Se desaconseja, por innecesaria, la forma develizar, usada en México y algunos países centroamericanos con el sentido de ‘quitar el velo’: «La estatua fue develizada el 1 de julio de 1930» (DYucatán [Méx.] 1.9.96).
En síntesis, está bien usada. Es más: dado que el uso develar es mayoritariamente americano, más de un español nos habrá tomado por brutos, vea. El problema parece ser, una vez más, que todos los hispanoparlantes hablamos casi el mismo idioma.
Me sucedió, hablando con un amigo mexicano sobre una cantante muy talentosa de aquellas tierras, dedicada al bel canto, que me referí a ella como una cantante lírica, lo cual ofendió a mi interlocutor porque para él la estaba tratando de aficionada o no preparada. Salvada la confusión, consulté a otros conocidos de aquel país y todos coincidieron con mi amigo, así que me cuido bastante de preguntar cuando tengo dudas. Aunque, como en este caso, yo tuviera razón.
Lo dicho: hablamos el mismo idioma… casi.
Algunas personas de la Universidad Noruega BI estaban bastante curiosos con respecto a las personas que descargan música y cómo interactuan con la industria comercial, e hicieron un estudio donde encontraron que quienes tienen la costumbre de bajar música son quienes más compran música. Diez veces más. El estudio no se apoyó en la simple palabra de los entrevistados, quienes tuvieron que entregar los recibos de compra para comprobar que es cierto. Una descarga equivale a 10 ventas. El problema de la industria audiovisual no es el internet. Esa es su principal ventaja, el problema es que aún no se han dado cuenta que sus consumidores no están dispuestos a seguir comprando formatos físicos, a ir a tiendas o a dedicar tanto tiempo en adquirir cultura a precios tan altos.
Eduardo Arcos, derribando el mito de que una descarga es una venta menos en Cooking Ideas.
Estaría buenísimo que antes de irnos a la cama la vida nos preguntara si deseamos guardar los cambios.
Vía @j4vl
Las tierras raras, llamadas así por la dificultad de antaño para separar los elementos constituyentes de los minerales, son un grupo de 17 elementos del bloque «f» de la tabla periódica, entre ellos el escandio e itrio, cruciales para muchas tecnologías japonesas. Estos materiales son imprescindibles para, por ejemplo, la fabricación de productos como autos híbridos, turbinas eólicas y pantallas de computadoras. El neodimio, por caso, es el elemento fundamental para la fabricación de baterías industriales para motores eléctricos, y el disprosio, se utiliza en la industria del láser.
El país líder en la minería de tierras raras es China, país que provee casi exclusivamente estos elementos. En septiembre China comenzó a suspender las exportaciones a Japón, por una disputa diplomática. Esta situación está llevando a empresas y traders de metales de Japón, a buscar fuentes alternativas.
Una de estas alternativas es lo han dado en llamar «minería urbana», que consiste en el reciclado de metales y minerales valiosos de la enorme cantidad de basura electrónica como celulares y computadoras, en momentos en que crece el interés por fuentes alternativas para el abastecimiento de ciertos metales raros de uso industrial. A modo de ejemplo, la planta de la Kosaka Smelting and Refining ha logrado recuperar metales raros como el indio, utilizado en la fabricación de pantallas de cristal líquido, y el antimonio, que se usa para hacer obleas de sílice para semiconductores.
Los aparatos electrónicos usados contienen aproximadamente 300.000 toneladas de tierras raras. Recurrir a estas «minas urbanas» podría ayudar a reducir la dependencia de Japón con su vecino. Según los expertos algunas industrias han estado acumulando tierras raras, con stocks para meses y hasta un año.
Otra fuente alternativa que Japón está promoviendo es el desarrollo de procesos que no requieran tierras raras, como por ejemplo imanes de ferrito económicos en lugar de los habituales magnetos de tierras raras.