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humor

Vendedores de humo

Suelo pensar que con las encuestas se puede decir, justificar o explicar cualquier cosa. Y también con las estadísticas.

Hay mucho humor escrito al respecto, como aquel chiste que se burla de las encuestas afirmando que de cada 100 hombres, 50 son la mitad, o que la principal causa de divorcio es el matrimonio. Lo mismo sucede con las estadísticas: podría demostrarse que en el Vaticano hay 4 Papas por kilómetro cuadrado -si se tiene en cuenta que hay dos pontífices, uno en ejercicio y otro emérito, y la superficie del Estado Vaticano es de medio kilómetro cuadrado-, y también que si un hombre tiene dos vacas y usted ninguna, el promedio es una vaca por persona.

El ejemplo a continuación podría explicar las razones -todas menos las científicas- detrás de ciertas estadísticas. Si uno fuera vendedor de humo, claro. 

 

Para quienes dicen que las mayúsculas no se acentúan

 

El periodista, ¿está ofreciendo sus servicios como sicario? No, claro. Está hablando de un hecho de sangre. Es este buen ejemplo para que tengan en cuenta aquellos que afirman que las mayúsculas no se acentúan… Al margen… ¿Las suegras no son personas? ¿Son un plus por la media docena?

En fin, no hay ningún margen para el humor ante tanta tragedia, pero creemos necesario llamar la atención hacia el desprecio de los medios por el cuidado del lenguaje.

Burro se escribe con b y a veces con v

  1. “Rebelar”: Incitar, perturbar, agitar, azuzar, hostigar
  2. “Develar”: Manifestar una cosa que estaba oculta o secreta
  3. “Revelar”: Descubrir lo secreto
  4. “Debelar”: Ponerle los títulos a las noticias en C5N

[NdR: Si usted, querido lector, se siente algo confundido con el título de la entrada, le recuerdo que es un viejo chiste. “Burro se escribe con b y a veces con v“, como aquel otro de decía, “Jirafa se escribe con j pero generalmente con g“. De nada.]

Por qué hay que leer con atención las etiquetas… siempre

Recopilamos de la red algunas imágenes que muestran hasta qué punto podemos ser engañados al comprar un producto, si es que no prestamos atención a las etiquetas y envases.

Como sucede con este primer ejemplo: según parece, el nuevo tamaño más grande es más chico que el viejo tamaño más grande… o algo así…

No sabemos que cuerda usó el escalador de la etiqueta, pero esta no fue:

No discutas, Dick. No flota.

Azúcar libre de azúcar. Ese sí es un invento…

Cuando el doble es la mitad.

Lo dicho: no hay que comprar sin leer la etiqueta antes, para evitar el chasco. 

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