Ir al contenido

Las nuevas tecnologías en la vida cotidiana, en ‘Plan a’

Este fue el tema convocante para nuestra participación en el programa “Plan a”, de la televisión rosarina, una vez más.

El vértigo con el que las nuevas tecnologías se han metido en la vida cotidiana; qué les pasa a los chicos y también a los adultos frente al avance de las nuevas herramientas de comunicación digitales; las respuestas frente a la incertidumbre que generan; la razón y la necesidad de capacitarnos; el rol de la escuela y los docentes, y los cambios que se producen en las formas de aprender y enseñar; el deseo de aprender; la apropiación de estás nuevas herramientas más allá de diferencias generacionales. Estos y otros temas fueron debatiéndose a lo largo del programa, y a pesar de lo acotado del tiempo y la brevedad de las intervenciones, me dió la impresión de que se generó un buen momento de reflexión y análisis. Pero como suele suceder en estos casos, quedó mucha tela para cortar.

Una vez más, el excelente trato de todos en el canal hizo que nos sintieramos muy cómodos.

Lisandro, DrGEN, también estuvo invitado como panelista al programa. Sus intervenciones fueron muy ajustadas y oportunas, y creo que alguno en el canal lo recordará por largo tiempo. Después compartimos un buen momento de charla en el largo trayecto de ida y vuelta al canal. Así da gusto.


Distintos momentos de nuestra participación:
TICs y creatividad
TICs: ¿Por qué es necesaria la capacitación docente?
Los adultos y las nuevas tecnologías

También te puede interesar:

Hablamos sobre ‘Reinventando el olvido’ en ‘Plan A’

Ayer estuve invitado, una vez más, como panelista del programa “Plan A”, que se emite por el Canal 3 de Rosario, en el que trató un tema por demás delicado: la cuestión de la adolescente Natalia y su fuga de su familia y del país, la que habría sido alentada por su relación vía chat con un mayor con el que compartía su gusto por un animé. Días después la chica reapareció, aunque la situación continúa generando muchos interrogantes.

Ese fué el disparador para el tema “¡Alerta, padres! ¿Con quién chatean sus hijos?”, que se debatió en el programa con la presencia de docentes, psicólogos, periodistas y aun los propios chicos, ya que se encontraban también adolescentes y jóvenes que dieron su parecer al respecto del uso de las nuevas tecnologías por parte de los chicos.

El tema derivó también hacia la problemática que estamos desarrollando aquí desde hace algún tiempo, “Reinventando el olvido en internet”, sobre la seguridad y la integridad de nuestra información en la red, que es una cuestión que no es del todo comprendida entre los usuarios de las nuevas tecnologías, y en particular, de internet.

Aquí, un fragmento del programa, justamente cuando abordamos esa cuestión:

El horario de salida al aire de “Plan A” coincidió con mi horario de clase en un curso de 3er. año Secundario. Cuando le comenté de la invitación a la directora del nivel en la escuela, unos días antes, surgió la idea de aprovechar la oportunidad y transformarla en una experiencia multimedial de aprendizaje y debate para todos, con los chicos participando del programa activamente. De este modo, elaboramos una serie de consignas para que los chicos vean el programa, debatan con compañeros y familiares, y produzcan un texto de análisis y reflexión para debatir en clase el próximo lunes.

En el siguiente video, el relato de la experiencia y algunas conclusiones generales como cierre del programa:

Una vez más, gracias a todos en “Plan A” por el trato cordial y amable, aunque insistan en escribir mal mi apellido. Es muy importante que estas cuestiones se debatan también en los medios, para continuar bregando por un uso responsable y seguro de estas tecnologías.

También te puede interesar:

Reinventando el olvido: vamos a ‘Plan A’

Estoy invitado a participar hoy en el panel del programa “Plan A”, que se emite por Canal 3 de Rosario, de 14:00 a 15:00 hs.

El programa estará centrado en la cuestión de la adolescente Natalia y su fuga de su familia y del país, la que habría sido alentada por su relación vía chat con un mayor con el que compartía su gusto por un animé (dibujo animado japonés). Días después la chica reapareció, aunque la situación parece no estar del todo clara. Intervino la justicia porque la menor no tenía autorización para cruzar la frontera, y generó un nuevo debate entre los especialistas y en los medios sobre los problemas que acarrea el uso de las nuevas tecnologías entre nuestros chicos.

Al momento de la invitación dejé planteada la posibilidad de hablar, en el contexto de la seguridad en internet, de nuestra campaña “Reinventando el olvido en Internet – Por la información con fecha de vencimiento”, que venimos desarrollando junto a Alejando Tortolini, periodista y docente.

La información completa sobre la campaña puede leerse haciendo clic aquí.

Enterado por Alejandro de mi participación en “Plan A”, el Prof. Mayer-Schoenberger, cuyo trabajo “Useful Void: The Art of Forgetting in the Age of Ubiquitous Computing” es la columna vertebral y marco teórico de la campaña, me envió el siguiente mensaje vía mail:

That is such good and wonderful news! Congratulations, Enrique! I will watch the show online! Best, V.

La señal del Canal usualmente puede verse vía internet en www.rosario3.com.

También te puede interesar:

Nuevamente en ‘Plan a’

Tuve el agrado de participar nuevamente en el panel del programa “Plan a”, del Canal 3 de Rosario. El tema en esta ocasión fue “La tecnología nos cambia la vida”, con la presencia de docentes y especialistas en el tema, de nuestra ciudad. Estuvo gente de la municipalidad también, para hablar del sitio web y los trámites que se pueden agilizar mediante el uso del medio electrónico. Entre paréntesis, el sitio de la muni acaba de cumplir 10 años en línea, y además ha sido el proyecto ganador en los World Summit Awards 07 en Argentina, en la categoría e-gobierno.

Por supuesto hubo debate, pero como confirmando lo que dicen, de que el tiempo es tirano en televisión, quedó mucha tela para cortar en un tema difícil que necesita ser abordado desde varias áreas.

Desde mi participación preferí recordar la diferencia entre “tecnología” como concepto y lo que se estaba tratando en el debate, es decir, las “TICs” (tecnologías de la información y la comunicación). Me pareció oportuno destacar también la labor de los docentes en enseñarles a nuestros chicos a ser individuos reflexivos, que sepan leer, interpretar, comprender, evaluar lo que leen en cualquier lenguaje. Recordé las palabras de Juan I. Pozo:

El reto [de la escuela] es convertir esa información en conocimiento.

También me pareció oportuno recordar lo que nuestra admirada Beatriz Sarlo ha dicho en una oportunidad:

Cuanto más se sabe, cuantos más libros se han leído, mejores hojas se pescan en el torbellino de la red, donde las buenas soluciones las encuentran quienes también son capaces de encontrar las buenas soluciones en los libros impresos.

Es muy probable entonces, que no se sepa usar el soporte web porque no se sabe usar el soporte libro.

Concluímos en que creemos que el riesgo más grande que se corre es usar irreflexivamente estas tecnologías. Esto implica reconocer la importancia de las nuevas tecnologías y que en muchos casos, efectivamente, nos cambian la vida. Pero nos oponemos a la aceptación de la novedad por la novedad en sí, sin crítica ni reflexión, y sobre todo, sin la evaluación de posibilidades y riesgos. Y repudiamos aquella concepción de la tecnología como elemento que pudiera discriminar a las personas y profundizar una brecha que separe a individuos y a comunidades.

Como ya sucedió anteriormente, el trato amable y respetuoso nos hizo sentir como en casa.

También te puede interesar:

'Plan A': los celulares y un debate necesario

Hoy tuve el enorme placer de participar del programa “Plan a“, en Canal 3 de nuestra ciudad, por invitación de su productor Fabián Scabuzzo.

El tema convocante fué “Los celulares y la dependencia tecnológica”, con un panel multidisciplinario entre los cuales estuvo la escritora Angélica Gorodischer, entre otros notables. Un lujo.

Estas son algunas de nuestras intervenciones en el programa:

Sobre la dependencia a los celulares y la tecnología en general: “Cuando el hombre dejó de usar sus manos para usar una herramienta, ya hubo dependencia”.

Falta un debate necesario sobre la influencia de los problemas de seguridad, la publicidad, la salud, etc.

Es para destacar el buen trato de todos, en especial de Fabián y de Gustavo Rezzoaglio, el conductor del ciclo, quien con mucho profesionalismo lleva las riendas de un debate a veces caliente.

Se notó el esfuerzo por abordar un tema complejo desde diferentes áreas y visiones, aunque por lo escaso del tiempo quedó mucha tela para cortar.

En definitiva, una buena experiencia.

También te puede interesar:

Cuidar a los vulnerables

Repudio generalizado. Eso es lo que provocó la nota publicada en la versión digital de la revista TKM, una publicación que en su versión on line se ha convertido en un record: es la comunidad adolescente más grande de la Argentina, con más de 3 millones de amigos en Facebook.

La nota, titulada “Cómo levantarte a un chico más grande que vos!!!”, fue duramente cuestionada por “poner en peligro a las jóvenes”, entre otros conceptos. La nota fue levantada del sitio a partir de estos reclamos.

TeLeemos_42473_615x360_fit

Consejos o “tips” como “no le digas tu edad de una, si se engancha, después no le va a importar tu edad”, “ponete ropa más ajustada, tenés que lucir como alguien más grande”, “hacete amiga de chicas más grandes” o “frecuentá los lugares a los que va”, entre otros, son los que pueden leerse en la nota, justamente publicada a pocos días de haberse conocido el caso de la chica de 12 años de San Isidro abusada por un varón de 24, quién argumentó que la chica le había mentido sobre su edad. De allí el enojo y el repudio de muchos.

Debería ser evidente, pero vale la pena aclararlo: el reclamo, al menos en nuestro caso, nada tiene que ver con vulnerar la libertad de prensa sino con el hecho de que se puso en riesgo a un sector muy vulnerable de la población.

Hace algo más de 5 años estuve invitado como panelista del programa “Plan A”, que se emite todavía hoy por el Canal 3 de Rosario, en el que se trató un tema por demás delicado: una adolescente llamada Natalia se había fugado de su casa y del país, alentada por su relación vía chat con un mayor con el que compartía su gusto por un animé. Algunos días después la chica reapareció, aunque la situación nunca fue del todo aclarada. Mi participación tuvo que ver con las cuestiones relacionadas con la seguridad en internet.

En esa ocasión, algunos medios como el mencionado buscaron el debate y la opinión de especialistas, padres y docentes a fin de prevenir situaciones similares y alertar a la comunidad. Vaya diferencia con medios que presentan y alientan estereotipos, modelos de convivencia y actitudes que ponen en riesgo a un sector muy vulnerable de la población.

Vaya nuestro rechazo también a este tipo de periodismo irresponsable.

Fuentes:
Télam
Notas, periodismo popular.

También te puede interesar:

¿Medio chiflados, o chiflados por los medios?

Juro que no sé, que a veces no sé por qué no entiendo o no veo lo que otros ven tan claro. Tengo cierta tendencia a pensar que el equivocado soy yo, siempre, reconozco. Y seguramente es por eso que carezco, parece, de una cierta soberbia como para equivocarme y nunca darme cuenta o no tener que pensar en pedir disculpas. Pero no, no soy así y sigo sin entender.

Todos los medios estuvieron en cadena nacional porque aconteció la muerte del ex presidente Raúl Alfonsín. Pero fue una cadena nacional espontánea, no ordenada desde el canal estatal como suele ser lo habitual. Desde las diez menos cuarto del 31 de marzo hasta ayer por la tarde, todo fue Alfonsín. En el medio estuvieron la reunión del G-20, el 1-6 en La Paz, el aniversario de Malvinas y el dengue, que tuvieron su espacio, claro, pero se empequeñecieron u opacaron frente al hecho mortuorio.

En los medios electrónicos -blogs, periódicos, foros, etc.- florecieron como el verde en la primera lluvia de primavera, los comentarios sobre la vida ejemplar del político fallecido. Como siempre suele suceder en estas discusiones, la posibilidad de disenso estuvo enfáticamente negada, y cada vez que alguien interrumpió el llanto para decir algo diferente a esa especie de gran obituario con línea editorial, fué defenestrado, insultado y maltratado.

Que problema tenemos. No se puede disentir.

Yo viví esa época. Para las elecciones del ’83 tenía 24 años. Trabajé, estudié, me casé y tuve a mi primer hijo en esos años de Alfonsín. Hubo cosas buenas, claro, y en muchas se hizo historia. El juicio a las Juntas tal vez esté a la cabeza de todas ellas.

Pero también estuvieron los pollos de Mazorin, la Aduana de Delconte, la hiperinflación, la disparada del dólar, la deserción de meses antes. Más cerca en el tiempo, una camara de TV lo descubre siendo senador y pasando papelitos para dirigir una votación. También estuvieron los prestamos a Cuba mientras aqui se repartia la caja PAN, el Plan Austral, la idea de mudar la capital a Viedma.

Estoy diciendo simplemente que tuvo aciertos y errores, y tal vez más de estos últimos, reconozcámoslo. Pero sólo se habla de la honestidad del muerto, como si ese fuera el único atributo exigible de un político. “Si, hizo macanas, pero era honesto”. Vamos. No quiero corruptos en el gobierno, los detesto. Pero de allí a exigir unicamente honestidad para un cargo que requiere de una multitud de otros atributos hay un trecho largo. Y evidentemente, la muerte no los concede. ¿O será que se murió, finalmente, la esperanza nacida el 10 de diciembre de 1983?

Hoy leía el blog de Alejandro Rozitchner, 100 Volando. Él lo dice mucho mejor que yo, claro:

Hay una notable pérdida de objetividad cuando alguien muere. Y creo que no hace falta tanto. Muerta, la persona es lo que fue antes de morir. En realidad, menos, porque ya no está. Pero la muerte no mejora a nadie. Lo hace desaparecer, nada más.

Me molesta este reflejo automático de transformar en grande a quien muere. De repente tiene más virtudes que nunca. No, crezcamos, seamos más realistas.

Si el periodismo es el borrador de la historia, como suele decirse, se va a requerir de las generaciones futuras mucho rigor para desentrañar de este manojo de desinformación, la verdad histórica.

También te puede interesar:

- Ir arriba -