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Google de Argentina homenajea hoy al músico y poeta Atahualpa Yupanqui, en el 104° aniversario de su natalicio.

La luz que alumbra el corazón del artista
Es una lámpara milagrosa que el pueblo usa
Para encontrar la belleza en el camino,
La soledad, el miedo, el amor y la muerte.
Si tú no crees en tu pueblo, si no amas, ni esperas,
Ni sufres, ni gozas con tu pueblo,
No alcanzarás a traducirlo nunca.
Escribirás, acaso, tu drama de hombre huraño,
Solo sin soledad …
Cantarás tu extravío lejos de la grey, pero tu grito
Será un grito solamente tuyo, que nadie podrá ya entender.
Sí, la tierra señala a sus elegidos.
Y al llegar el final, tendrán su premio, nadie los nombrará,
Serán lo “anónimo”,
Pero ninguna tumba guardará su canto…

(De “Destino del canto”, por Atahuapa Yupanqui)





Google presenta una vez más su recorrido por los acontecimientos del año que termina, a partir de las palabras más buscadas. Son tres minutos con la memoria del 2011.





Google vuelve a sorprender con un doodle, que no por obvio deja de ser simpático, sin dejar de mencionar lo interesante de su desarrollo.

En fin, amigo lector: más de lo mismo, pero en versión HTML5…





Como suele suceder con las conferencias TED, luego de escuchar al disertante las cosas tienen otra mirada, una que nos sacude lanzándonos a pensar en otro rumbo, otras posibilidades, otra comprensión.

Eli Pariser, director de MoveOn, un grupo estadounidense progresista y sin ánimo de lucro en defensa de las políticas sociales, es quién lanza el dasafío en este caso: la segmentación de la información para el usuario, basada en sus hábitos de uso de la red, termina aislándolo de lo global para permitirle recibir sólo lo que puede-quiere-debe saber.

Todo un desafío para los tiempos que corren, y un llamado a los que manejan los piolines de la red para que la información se sociabilice con un criterio ético. Y un llamado también a los usuarios, a pensar.





Google homenajea hoy con un simpático doodle, a uno de los más importantes artistas de marionetas en la historia de la televisión, Jim Henson, creador de entrañables personajes y de maravillas como Labyrinth. Cumpliría hoy 75 años. Se fue demasiado pronto, ¿no es cierto?





Hace un tiempo nos ocupábamos de analizar en este blog, cierta obsesión de algunos científicos por la importancia relativa de las actividades de Google en el aumento de los niveles de contaminación ambiental. Sin negar la realidad ni entrar en defensa de Google, decíamos que hay industrias que contaminan más, mucho más y de modo más letal que la de los chicos del buscador, y definitivamente no atraen tanta atención. De todos modos, convengamos que nunca habían sido muy abiertos en cuanto a esta cuestión -alegaban que dando a conocer esa información quedaban en desventaja frente a sus competidores- y claro, eso los hacía más sospechosos, digamos.

La cuestión es que ahora finalmente se decidieron a blanquear la situación y revelar, no sin bombos y platillos, algunos numeros referidos a su aporte al deterioro ambiental.

Informa clarin.com hoy:

Esta semana, la empresa del buscador reveló –por fin- su huella de carbono, para alegría de los ecologistas. Aunque la cifra es impactante –su consumo de energía es de 1,46 millones de toneladas métricas al año- la compañía asegura que sus centros de operaciones son un 50 por ciento menos contaminantes que la media y que sus servicios en nube son 80 veces más eficientes que las alternativas tradicionales. Esta es la primera vez que Google accede a revelar cuánto dióxido de carbono emite su complejo sistema de bases de datos, buscador y servicios en Internet. Hasta ahora, se había negado a revelar esa información porque consideraba que podía brindarles datos claves a sus más férreos competidores.

Google viene demostrando desde hace rato un interés por las cuestiones medioambientales, como quedó demostrado con las inversiones que están haciendo en el terreno de la energía eólica.

A groso modo, estos son algunos de los números que brinda la empresa:

  • Sus centros de operaciones son un 50 por ciento menos contaminantes que la media.
  • Sus servicios en nube son 80 veces más eficientes que las alternativas tradicionales.
  • Durante todo el 2010 la empresa emitió 1,46 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono, de las cuales 1,2 millones corresponden al consumo eléctrico de centros de datos y oficinas.
  • El consumo de electricidad durante el 2010 de Google fue de casi 2.6 millones de megawatts hora (MVh), un estimdo del 0,01 por ciento del consumo total del mundo.
  • Cien búsquedas equivalen a usar una laptop de 30 watts durante una hora o encender una lamparita de 60 watts durante 28 minutos.
  • La cantidad de energía que se utiliza para responder a un requerimiento en el buscador equivale a 0,0003 kilowatts hora (kWh), lo que equivale a emitir cerca de 0,2 gramos de dióxido de carbono.

Google asegura que desde 2007 no contamina en lo absoluto, a pesar de sus emisiones, gracias a las inversiones que ha hecho en parques eólicos y a la compra de energía renovable o créditos de carbono, que dejan su balance en cero. Mientras tanto, están revisando algunos de sus criterios constructivos para mejorar sus instalaciones -por ejemplo, su data center en Finlandia, de pronta apertura, utiliza agua de mar para refrigerar las instalaciones- y hasta el consumo de los usados para Street View.

Fuente: clarin.com





Mañana 1ro. de abril, Google implementa su reorganización: Eric Schmidt cesa en sus funciones de CEO, que son asumidas por Larry Page.

Schmidt abandona el cargo luego de 10 años, aunque continúa en Google como presidente ejecutivo, cargo desde el que se concentrará en alianzas globales y la relación de Google con los gobiernos de todo el mundo.

Page ocupó tal cargo durante los primeros años de Google, hasta que contrató a Eric Schmidt en 2001. El co-fundador de Google, Sergey Brin, quien actualmente ostenta el título de director tecnológico, se dedicará a proyectos estratégicos y desarrollo de productos. Su cargo oficial será de co-fundador.

Google encara así su gran reto actual: el segmento de las redes sociales.

Eric Schmidt dijo al momento de anunciar estos cambios:

Estamos seguros de que cambio servirá adecuadamente a Google y a nuestros usuarios en el futuro. Larry, Sergey y yo hemos trabajado muy estrechamente durante más de una década-y esperamos trabajar juntos durante mucho tiempo por venir. Como amigos, colegas e informáticos tenemos mucho en común; lo más importante de todo, una profunda convicción en el potencial de la tecnología para hacer del mundo un lugar mejor. Amamos a Google, nuestra gente, nuestros productos y sobre todo la oportunidad que tenemos para mejorar las vidas de millones de personas en todo el mundo.

En fin, sólo se trata de buenos muchachos haciendo lo que mejor saben hacer: dinero.

Fuente: DiarioTi





Algunos lo llaman mirarse al ombligo, nosotros pensamos que estamos haciendo retroceder las fronteras del conocimiento.
Peter Lee, responsable del laboratorio de investigación Microsoft en Redmond

En respuesta a cierta percepción del público, que parece sospechar que la empresa de Redmond se ha convertido en un gigante somnoliento y apagado frente a los espectaculares avances de otros grandes como Apple o Google, Microsoft salió a promocionar sus nuevos productos con bombos y platillos.

Sin embargo, flaco favor le hacen sus ejecutivos. ¿Qué quiso decir Peter Lee con hacer retroceder las fronteras del conocimiento? ¿Volveremos a Windows 3.1, aquel casi sistema operativo que les dio tantas satisfacciones? ¿O estarán inventando una máquina que nos hará olvidar todo lo que aprendimos en los últimos 15 años, digamos, para llevarnos a la era pre-Google, cuando cuál atilas corporativos compraban competidores para que no creciera más el pasto en ellos?

En fin. Puede significar cualquier cosa, hasta algo bueno si se quiere. Por lo pronto, si lo que quieren es ampliar o extender las fronteras del conocimiento, tal vez deberían entender que a otros les sale mejor, simplemente porque se preocupan por hacerlo bien.

Fuente de las citas: BBCMundo





El caso de Google de estos días pasados, en el que por un error borraron varios miles de cuentas de correo, muestra que nadie está a salvo de una pérdida de datos, y que sólo puede resolver tal catástrofe un buen respaldo en soportes físicos off-line.

Para el caso que nos ocupa, la solución fue recuperar la información de cintas magnéticas.

Lo notable del caso es que hubo algunos periodistas de medios importantes, que presentaron la noticia como un enfrentamiento “Nube vs. Discos” o algo parecido, en una especie de “periodismo Harry Potter”: en vez de explicar la ciencia detrás, alimentan la fantasía (y los temores) de los legos con declaraciones sin sentido.

Por ejemplo, el periodista de rtve.es que trató la noticia dice: “por paradójico que parezca, Google, el gigante del cloud computing (computación en la nube), recurre a soportes físicos para salvar los datos en caso de error tecnológico”. ¿Y en dónde quieres que guarden la información? Y, ¿qué es la propia nube, sino información almacenada en medios físicos accesibles desde la red? ¿O acaso la tan mentada “nube” es un ente, etérea, flotando por allí, a cuyo arbitrio de borrar o no nuestra data nos sometemos?

La cuestión de la nube (cloud computing, en inglés) viene a cuento en este caso porque Google brinda una gran cantidad de servicios on line: Gmail, Docs, Blogger y otros (entre los más conocidos), en los que el usuario no tiene control del soporte físico que almacena sus datos, sino que están guardados en sistemas que pertenecen (y por lo tanto, controlan) las propias compañías que brindan esos servicios.

En fin. Menos mal que los chicos de Google hacen respaldo de los datos. Sus ingenieros recurrieron a las cintas magnéticas en las que guardan offline (esto es, que no están en línea y por lo tanto no pueden ser accedidos desde el exterior) todos los datos, a fin de protegerlos ante cualquier falla física, lógica o un error humano. De este modo, los correos electrónicos no se perdieron porque estaban guardados en soportes físicos.

A próposito, usted, ¿cuándo fue la última vez que hizo (o pidió que le hagan) un respaldo de la información importante en su computadora? Mire que echándole la culpa al técnico, los datos no se recuperan…





Esta semana Google presentó su Art Project, un proyecto en la web que reúnen a los artistas plásticos más importantes del mundo, en un recorrido por sectores predeterminados de 17 museos de Europa y Estados Unidos. El proyecto dirigido por Amit Sood promete incorporar más museos, entre otros los notoriamente faltantes museos del Louvre y el Prado.

Son exactamente 1.061 obras que el navegante puede ver con una asombrosa deifinición, al tiempo que accede a información sobre su autor y la pintura observada: su historia, técnica utilizada, entre otros datos de interés.


Un detalle de Marte y Venus unidos por amor, de Veronese, en el Metropolitan Museum of Art, Nueva York.

Art Project, que agrupa a 486 artistas que van desde el arte medieval hasta el contemporáneo, insumió 18 meses de trabajo. El visitante no sólo puede observar las obras y armar su propia colección, sino también compartirlas vía Twitter o Facebook con sus amigos.





Solo pasamos una vez, así que te puedes cambiar, ¿no?
Eric Schmidt, CEO de Google.

Ya había hecho algo parecido, cuando profetizó (¿?) que los jóvenes se cambiarán el nombre para huir de su pasado digital.

No contento con aquel llamado a la irresponsabilidad social, ahora continúa con su incontinencia verbal y cuál émulo de Krosty, payaso de Los Simpson y amargado por antonomasia, se burla de la preocupación genuina de la gente por la intromisión de ese ojo que todo lo vé de Google llamado Street View.

La periodista interlocutora de Schmidt en el programa de TV “Parket Spitzer”, del que el capo de Google participaba, le hizo saber sobre su incomodidad frente a Street View, el servicio de Google que coloca a la empresa en capacidad de monitorear nuestras actividades, a lo que Schmidt respondió: “Street View, solo pasamos una vez, así que te puedes cambiar, ¿no?”.

La periodista repregunta: “¿Es decir que yo me puedo cambiar?”, a lo que Schmidt responde “Sí, es una alternativa”. La mujer se rió entonces, algo incrédula, y agregó “pero eso me causaría muchos problemas”.

Se ve que el bueno Eric en ese momento cayó en la cuenta de la barbaridad que acababa de decir, por lo que se tomó el tiempo de aclarar: “Lo sé, lo sé, pero la idea es que hacemos una sola pasada y no es una situación de vigilancia”, asegurando que no se trata de imágenes en tiempo real.

Pero evidentemente Google acusó recibo de la metida de pata y difundió un comunicado firmado por Schmidt, en el que se retracta de sus dichos y ofrece a las personas que lo deseen, eliminar sus casas de Street View.

En Alemania, Google se vio forzada a instalar en su sitio un formulario para tal fin, y 240.000 personas lo completaron antes del vencimiento del plazo el 15 de octubre.

Eric Schmidt es un humorista, pero malo. No, cambiar de profesión no le conviene.

Fuente: Diarioti.com





  • Una encuesta afirma que el 95% de los usuarios de Facebook piensa que los cambios en la privacidad realizados recientemente son “una mala idea”. Sólo el 2% afirma que puede afrontar dichos cambios, y el 3% declara no entender qué cambios son los que propone Facebook al respecto. ¿Está usted entre ese 3%? Bueno, la cosa en así: en marzo Facebook propuso cambios en su política de privacidad a fin de poder compartir a futuro, información personal de sus usuarios con otros sitios web. Es decir que si ud. es usuario de FB y visita una web asociada, ésta tendrá acceso a sus datos personales. Si esto todavía no le causa gracia, escuche: la compañía sólo ofrecerá datos personales a “partners cuidadosamente seleccionados”.
  • Facebook bloqueó los enlaces publicados por sus usuarios hacia un vídeo publicado por Wikileaks. En ese video, que corrió por la web como pólvora, se muestra un helicóptero estadounidense que en 2007 abrió fuego contra un grupo de civiles de Bagdad, incluidos niños y sin mediar provocación ni motivo alguno. Wikileaks publicó además documentos secretos según los cuales los servicios de inteligencia de EE.UU. consideran que las actividades de Wikileaks son una amenaza que debe ser detenida. La pregunta del millón: ¿lo correcto no sería que dejen de hacer esas cosas, en vez de prohibir mostrarlas? Si, ya sé: está en su naturaleza.

Fuente: DiarioTI.com





Se llama Google Chrome y estará listo en una versión preliminar para netbooks a fines de este año. Si, finalmente, Google anunció oficialmente que está preparando su propio sistema operativo para PC, con el que piensa competir directamente contra el Windows de Microsoft, según informa hoy el diario Clarín.

Hacia el segundo semestre del 2010 vendrá incluido dentro de algunas netbooks de fábrica, y más adelante llegará a las computadoras de escritorio.

Afirma la empresa que el Google Chrome será de código abierto, porque se trata de una versión de Linux con un entorno gráfico desarrollado por Google. El producto será entonces gratuito para el usuario.

Más liviano y sencillo que Windows, el nuevo SO de Google estará orientado a que “los usuarios enciendan rápido la computadora y se conecten sin más trámites a la Web”, según el artículo de Clarín, permitiendo que desde la misma Web los usuarios usen aplicaciones online.

Cabe recordar que Google ya presentó el sistema Android para teléfonos celulares inteligentes. Sin embargo, aclaran desde la empresa que se trata de un proyecto distinto.





No me parece que la causa de todos los males de este mundo, incluído el calentamiento global, sea culpa de Google. Bueno, al menos no exclusivamente. Pero es interesante que se pueda hilar tan fino en cuanto a las responsabilidades de las empresas en esta cuestión de arruinarnos el planeta al resto de los mortales. Cuestiones menores como el mercurio, los sulfuros, el humo, las aguas servidas mal tratadas, el petróleo derramado, las papeleras, la tala indiscriminada y una sarta de etcéteras no son importantes en la ocasión: ocupémonos por el momento de Google.

Se publica en Digitalk Blog:

Alex Wissner-Gross, un físico de la Universidad de Harvard está realizando estudios del calentamiento global relacionados a la tecnología y está estudiando cuánto CO2 emiten los sitios webs más famosos del mundo. Su estudio señala que el realizar dos búsquedas en Google genera una emisión de catorce gramos de dióxido de carbono (CO2). La compañía de la Web se defendió y sostuvo que las búsquedas sólo producen 0,2 gramos de CO2.

El autor de la investigación lo explica así, como para que lo entendamos: “Si se quiere proveer grandes y rápidos resultados, eso requerirá un mayor gasto de energía”. Entonces, la electricidad usada por las terminales de la empresa y la energía que consumen los centros de datos que opera la firma en todo el mundo, producen la emisión de dióxido de carbono que el científico denuncia. Y lo grafica: realizar dos búsquedas en Google es equivalente a hacer hervir agua en una pava eléctrica.

Google salió a responder, diciendo que los números presentados por Wissner-Gross son “mucho mayores” que los reales, y que en comparación hay industrias mucho más dañinas para el medio ambiente, como la automotriz.

Bueno, al menos en esto último, tienen razón.

Y como estos chicos tienen labia como para defenderse de acusaciones así y peores, argumentan: “una búsqueda en internet te ahorra muchísimas cosas, como ir a la biblioteca en auto o comprar mapas, hechos de papel”. Y dicen, porque autoestima no les falta, que la tecnología que poseen es tan eficiente que si una persona hace una búsqueda en Google el ordenador de la persona gastará más energía que los servidores de la empresa.

Bueno, Google ya fue desenmascarado. ¿Podemos ocuparnos ahora de los que realmente están destruyendo el planeta?





En un post anterior mencioné la entrevista a Alejandro Tortolini en una radio uruguaya -Radio Uruguay 1050 AM-, que tendría lugar el pasado martes 28.

Ayer publicó Alejandro en su blog Kibernetes el podcast de la entrevista -en dos partes-, que recomiendo escuchar atentamente por varias razones: el programa, “Efecto Mariposa”, es un espacio extraño en los medios actuales -aunque no único, pienso-, con un estilo pausado, reflexivo e inteligente. El resultado fue que Alejandro pudiera explayarse sobre cuestiones importantes que no están teniendo espacio en otros medios: cierta mirada ingenua sobre el poder de las empresas en internet -y en particular, en las redes sociales-, el trasfondo de algunas decisiones de Google, la necesidad de una educación en medios, y bastante más. El disparador fue el libro de la filósofa francesa Barbara Cassin, “Googleame”, quien analiza a Google desde un ángulo distinto, crítico.

Personalmente quiero agradecer a Alejandro la mención a mi persona y a la campaña “Reinventando el olvido en internet”, de la que él es gran responsable y partícipe también a partir de su entrevista al Prof. Mayer-Schoenberger.

No cuento más: a escuchar, aquí.













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