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El genial chiste de Nik está atravesado por varias verdades y también por varios mitos, en cuanto a lo que sucede con nuestros chicos hiperestimulados por las nuevas tecnologías.

Personalmente creo que el humorista ha captado y capturado la fantasía y los temores que sobrevuelan el ámbito educativo, que dicen que los docentes hemos perdido la batalla; que estamos viejos y no vamos a entender jamás como piensan nuestros chicos. Y hasta hay un cierto discurso oficial tecnófilo, muy académico y elaborado por cierto, que justifica esos temores vaya uno a saber -o a no querer saber- con qué fin. Un discurso tecnófilo que genera docentes tecnófobos. Vaya paradoja…

Definitivamente, no se trata de hacer cualquier cosa para que los niñitos nos presten atención en el aula, sino de recuperar la noción de que aprender puede ser emocionante y entretenido, y que es una tarea que llevamos a cabo trabajando todos juntos, respetando roles y en forma responsable. Al decir de Juan I. Pozo, se trata de aprender a aprender, un aprendizaje para la vida.

El docente es un mediador que tiene que ayudar a los chicos a construir su mirada del mundo, a gestionar la duda, a hacerse buenas preguntas y guiarlos a buscar mejores respuestas, partir de su realidad para poder cambiarla. (…) Tenemos pocas certezas pero una es clara: nuestros alumnos van a tener que seguir aprendiendo, por eso hay que aprender a aprender y enseñar capacidades que sean utilizadas en distintas situaciones.

Incorporar las nuevas tecnologías en el aula, a mi humilde entender, es incorporar a esa mediación de la que habla Pozo, nuevas formas de comunicarnos y de acceder a la información, formas de un dinamismo y alcance nunca antes siquiera soñado. El lector atento ya habrá notado la obviedad de esta declaración. “Claro”, dirá. “Por eso se llaman TICs – Tecnologías de la Información y la Comunicación”. Entonces, si es tan obvio ya desde el nombre, ¿por que insistimos en meter las nuevas tecnologías por la fuerza en el aula?

Por eso digo, otra vez a mi humilde entender porque hay gente muy prestigiosa que afirma lo contrario, que no me convencen los Webquest, por ejemplo. El argumento esgrimido por sus promotores, aquel que dice que “Internet como recurso pedagógico tiene algunos inconvenientes derivados de la dificultad para encontrar la información deseada”, sería justamente la razón del desafío de enseñar a aprender. Si creamos nosotros el medio ideal -suponiendo que eso fuera totalmente posible- para que aprendan determinados contenidos, es muy probable que nunca encuentren nada valioso por si mismos. Aquella función del docente como mediador pareciera implicar, en cambio, el sumergirse juntos, docentes y alumnos, en esos espacios, y descubrir, analizar, desechar, criticar, decidir y seleccionar juntos.

Además está la cuestión del uso de diferentes soportes igualmente valiosos y útiles: sigo proponiendo el uso de la carpeta o cuaderno con las propias notas y apuntes del alumno; sigo usando la biblioteca para lectura de manuales y libros; sigo usando el papel y lápiz para escribir consignas, dibujar un bosquejo o tomar notas.

Uno de los problemas más elementales que surgen de esta cuestión es que pareciera que sólo los docentes de TIC tenemos que hablar de estas cosas. El maestro está tiza y pizarrón todo el día, hace un paréntesis de 80 minutos semanales para los chicos tengan Computación, y después sigue cuaderno, plasticola, cartulina y manual. Por supuesto que hay muchas y brillantes excepciones, pero el que niegue esto que arroje la primera tiza… sin que lo vea la maestra.

Por eso deberán confluir en este punto varios actores: el estado, brindando capacitación gratuita y recursos pedagógicos genuinos y despojados de intereses ajenos al ámbito educativo; los propios docentes, ponderando estos aprendizajes como una oportunidad; los informáticos, “bajando a la tierra” e involucrándose; los padres, apoyando, participando, observando; las empresas, dando oportunidades a escuelas donde el estado está ausente o no hay medios para informatizar, etc. etc.

antartida.pngFinalmente, en referencia al título del post, que hace alusión justamente a este aspecto de las nuevas tecnologías, que son el alcance y la ubicuidad -a toda la gente en todas partes-, estuve revisando algunas de las herramientas de la Web 2.0 de fácil acceso, gratuitas y de sencilla aplicación en un proyecto pedagógico. Escribo esto y pienso en las hermanas Cossetini y la escuela serena; sus bancos de arena y sus salidas al mundo para ver el arte, las matemáticas y las ciencias allí donde están: en las plazas, en el barrio y en la gente. En lugar de mostrarles el mundo a los chicos desde manuales, fotos y figuras, salían a mirarlo juntos para aprender. Yo quiero hacer eso con las TICs; mirar el mundo virtual juntos y “ver que pasa…”

A propósito: busqué “Cossetini” en Google, y la primera página y media habla de propiedades en venta en Puerto Madero porque, eso sí, le pusieron el nombre de Olga Cossetini a una calle de ese barrio porteño. ¿Cuántas lecturas se podrían hacer de este sencillo incidente de haber sucedido en clase?

Vuelvo: varias de las herramientas de Google, tanto de búsqueda como de “comunicar, mostrar y compartir”, como las llaman ellos, son muy sencillas de usar, muy creativas, gratuitas y se accede a todas ellas con una única cuenta de Gmail. Por ejemplo:

  • Blogger: Crear y sostener un blog en el tiempo es muy sencillo, y se puede usar para una variedad de proyectos casi ilimitada. Nosotros lo usamos el año pasado en una escuela para las crónicas de un viaje de estudios, y tuvo un impacto en toda la comunidad educativa enorme.
  • Calendar, permite organizar una agenda y compartir los eventos, salidas, fechas límite, etc. con todos los involucrados.
  • Docs: Escribí sobre esto ayer, así que no me voy a explayar aquí demasiado, sólo agrego que es una herramienta de ofimática en línea. Es como tener -para que todos entiendan- Office gratis en cualquier computadora y en cualquier lugar con nuestros archivos guardados para usar en cualquier momento. Y eso que no me iba a explayar demasiado…
  • Gmail. Lo menciono aquí, aunque haya muchos otros como Hotmail o Yahoo, porque tiene 2,8GB de espacio, menos spam, y además es indispensable para usar las herramientas de Google.
  • Picasa, para editar y compartir fotografías.

tvbrasil.pngSe pueden usar además otras herramientas como Talk para mensajes instantáneos -otro tema en el que nos negamos a discutir y nos apuramos a prohibir-; Traducir, para visualizar páginas web en otros idiomas -los profes de Inglés podrían trabajar con esto para enseñar sobre traducción e interpretación, por ejemplo, porque traduce “Mi Tarzán tu Jane”, como es obvio-; o Grupos, para crear listas de distribución y grupos de debate. Y por supuesto, los buscadores: de palabras, de imagenes, de libros, etc.

Pero además se puede entusiasmar a los chicos en Sociales recorriendo el mundo con Google Earth; ver y escuchar calles y gentes de otras ciudades a través de webcams públicas o de estaciones de radio y televisión de todo el mundo, y más. Un maestro de música y sus alumnos podrían grabar y digitalizar su producción y subirla a MySpace para compartirlo con otros, o crear una lista de reproducción de variados origenes o estilos con PlayList.com

Este recorrido abarca mínimamente algunas de las herramientas disponibles en la web, pero hay cientos. Ud. podrá seguramente recordar y sugerir muchas más, por cierto.

Pero aun falta hablar de recursos y contenidos pedagógicos -sitios como Icarito para los más chicos o Neuronilla para los un poco más grandes; la misma Educ.ar con cientos de recursos para los docentes-, sobre lo cual también hay muchísima información esperando ser hallada, analizada, aceptada o rechazada, convirtiendo al recorrido por la web en una apasionante búsqueda del tesoro que llevamos adelante juntos, docentes y alumnos.

Algunas lecturas relacionadas:

:: Juan Ignacio Pozo: ‘El reto de la escuela es convertir la información en verdadero conocimiento’
:: Umberto Eco: ‘¿De qué sirve el profesor?’
:: Hector Ciapuscio: ‘La tecnología debería ser una herramienta de igualación social’
:: Conclusiones de la I Conferencia Internacional sobre Brecha Digital e Inclusión Social
:: Diego Levis: ‘La computadora nos permite reencontrarnos en la plaza.’
:: Manuel Castells, “El poder tiene miedo de internet”
:: Equipos virtuales de trabajo, ¿cómo hacerlos funcionar?