Los premios Ig Nobel son una parodia estadounidense del Premio Nobel que se entregan en Suecia. Son organizados por la revista de humor científico Annals of Improbable Research.

La edición 2011 de la entrega de premios tuvo lugar en el teatro Sanders de la Universidad de Harvard. Con la presencia de cerca de 1.200 espectadores, y entre experimentos que celebraron el Año Internacional de la Química, cantantes de ópera y decenas de avioncitos de papel, algunos de los logros que “primero hacen reír a la gente, y luego le hacen pensar” que se premiaron, fueron:

  • En matemáticas: El premio fue para ocho personas que predijeron el fin del mundo y se equivocaron, como el locutor de radio Harold Camping que lo había anunciado para el 21 de mayo pasado.
  • En fisiología, fue para tres científicos que descubrieron que las tortugas de patas rojas no bostezan.
  • En química, lo recibieron los inventores de una alarma hecha con wasabi.
  • En medicina, un grupo de investigadores que demostraron que tener ganas de hacer pis puede condicionar la toma de decisiones.
  • El de psicología fue para un científico noruego que explicó por qué se suspira.
  • El de literatura fue para un científico de Stanford que descubrió que para alcanzar metas, “siempre hay que trabajar en algo importante, como un modo de eludir algo aun más importante”.
  • En biología, lo recibieron los descubridores de un escarabajo al que le gusta copular con botellas de cerveza.
  • En seguridad pública, un científico de Canadá recibió el premio por hacer un experimento con un casco con visera que impide ver bien.

Los premios Ig Nobel buscan “celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés de todos por la ciencia, la medicina, y la tecnología”. Algunos de estos logros han alcanzado gran popularidad por lo extraño, exótico o gracioso de la idea, como el descubrimiento de que la presencia de los humanos tiende a excitar sexualmente a los avestruces, la afirmación de que los agujeros negros cumplen todos los requisitos técnicos para ser la ubicación del Infierno, o la “regla de los cinco segundos”, la creencia de que la comida que cae al suelo no se contamina si se recoge dentro de los cinco segundos -cuestión que desveló a los muchachos de Cazadores de mitos.

Sin embargo, también tiene un perfil que despierta cada vez más interés, porque el hecho de recibir un IgNobel no tiene que ver con la capacidad investigadora o la excelencia científica: en muchos casos lo han recibido científicos “serios” o produce beneficios colaterales inesperados de gran valor para la ciencia. Cito dos casos:

  • Andréy Gueim, ganador del IgNobel de física en 2000 por hacer levitar a una rana, fue también galardonado con el premio Nobel de física en 2010 por sus trabajos sobre el grafeno.
  • En el año 2006 ganó el premio en el área de biología, un estudio que muestra que el mosquito que transporta la malaria es atraído por igual al olor del queso Limburger como al olor de los pies humanos. Resulta que gracias a este descubrimiento es que este tipo de queso se usa en las naciones de África para combatir la epidemia de la malaria.

La ceremonia de entrega de premios de este año puede verse en YouTube.

Asi que, en muchos casos, esta parodia al formalísimo de los Premios Nobel es para tomarse muy en serio.

Fuentes:
Clarin.com
Wikipedia




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