En Tributo a Escher se puede recorrer una de aquellas casas imposibles del gran maestro holandés. No tiene el encanto y el magnífico colorido de un Escher original y ni se acerca a la escena final de Labyrinth, en el encuentro final entre Jareth y Sarah, pero está muy bien.


Tribute to Escher in Barcelona

Visto en Microsiervos