febrero 2010


Guernica
París, primavera de 1937: Pablo Picasso despierta y lee.
Lee el diario mientras desayuna, en su taller.
El café se le enfría en la taza.
La aviación alemana ha arrasado la ciudad de Guernica. Durante tres horas, los aviones nazis han perseguido y ametrallado al gentío que huía de la ciudad en llamas.
El general Franco asegura que Guernica ha sido incendiada por dinamiteros asturianos y pirómanos vascos enrolados en las filas comunistas.
Dos años después, en Madrid, Wolfram von Richthofen, comandante de las tropas alemanas en España, acompaña a Franco en el palco de la victoria: matando españoles, Hitler ha ensayado su próxima guerra mundial.
Muchos años después, en Nueva York, Colin Powell pronuncia un discurso, en las Naciones Unidas, anunciando la inminente aniquilación de Irak.
Mientras él habla, el fondo de la sala no se ve, Guernica no se ve. La reproducción del cuadro de Picasso, que decora la pared, ha sido completamente cubierta por un enorme paño azul.
Las autoridades de las Naciones Unidas han decidido que ése no es el acompañamiento más adecuado para la proclamación de una nueva carnicería.
Eduardo Galeano, “Espejos. Una historia casi universal”





Un oficial alemán interrogó a Picasso frente ante al cuadro Guernica:
- ¿Usted hizo esto?
Y él les respondió:
- No… Fueron ustedes…

Guernica es una tela en blanco y negro de 782 x 351 cm. pintada al óleo, que Pablo Picasso presentó en 1937 en la Exposición Internacional de París. La obra representa el bombardeo de la ciudad española de Guernica durante la Guerra Civil española, el 26 de abril de 1937, por parte de la aviacion alemana; una especie de atroz banco de pruebas del poder destructivo de esa fuerza más tarde, durante la II Guerra Mundial.

La obra se encuentra hoy expuesta en el Centro Nacional de Arte Reina Sofía, en Madrid.

La artista Lena Gieseke, fotografa, digitalizó la obra y la convirtió en una versión 3D en un video. En su sitio web la artista explica algunos por qué:

Mi intención primaria para el proyecto era de crear una profunda provocación y contemplación del Guernica de Pablo Picasso. ¿Mi modelo es una reconstrucción verdadera de la pintura de Picasso, o esto es simplemente una re-visualización? ¿Es ello todavía el arte de Picasso o, por mi adición de la tercera dimensión, llega a ser algo completamente diferente? No es mi lugar contestar estas preguntas, ni determinar la relación entre mi reproducción tridimensional y la pintura original. Tal vez es mejor dejar esta cuestión en manos de los críticos.

Aquí, el video:

Más información sobre la artista y su obra, en http://www.lena-gieseke.com/guernica/index.html





Quién afirma esto es el Dr. John Peterson Myers, CEO y Jefe Científico del Environmental Health Sciences de los EE.UU., en el documental francés Nuestros hijos nos acusarán, que trata sobre los productos quimicos en la agricultura y su relación con el aumento en la población de cáncer, diabetes e infertilidad, entre otras enfermedades.

Aquí, el trailer del documental, como para apreciar la gravedad del asunto y difundir.





Repasemos:

Podríamos decir que la cultura tecnológica es casi la antítesis de la sociedad de consumo, de la sociedad de lo descartable, de la sociedad que considera a los objetos como cajas negras, de las que solo sabe para que sirven. Por el contrario, la cultura tecnológica abarca el conocimiento de los aspectos conceptuales del funcionamiento de esos objetos. (…) Actualmente el hombre no puede desprenderse de sus creaciones técnicas, de sus extensiones, sean estas de sus manos, de su cuerpo o de su mente. Tampoco de las consecuencias que le acarrean. (…) Además, a esto se suma un pequeño problema: la velocidad de incorporación a la vida diaria de los recursos provistos por la tecnología suele ser tan rápida, que muchas veces supera nuestra posibilidad de entender, con el mismo ritmo, el proceso y la problemática que genera. Cuando la fascinación pasa y vemos las consecuencias, generalmente, ya es tarde.
Luis Doval y Aquiles Gay en “Tecnología. Finalidad Educativa y acercamiento didáctico”





Twitter is over capacity. Too many tweets! Please wait a moment and try again.
Hoy, 8:10PM

Por favor, tomemos un momento para pensarlo de nuevo. Cada día hay más servicios; las personas se vuelcan masivamente, cuales moscas al desperdicio, hacia cada nuevo servicio que se desarrolla en la web.

“MySpace fue – nos vamos a Facebook” parece ser la consigna haciendo enroque de marca. ¿Redes en Ning? Ya no, me fuí a LinkenId. ¿Cómo? ¿Todavía no estás? Apurate porque la vamos a quemar rápido. Si entrás dentro de dos meses no queda ni el loro. O queda el loro hablando solo, porque el dueño se rajó.

Mientras tanto, más y más datos estarán en manos de caras extrañas, y nosotros acumulando nombres de usuarios y contraseñas del más variado pelaje porque claro, algo en nuestro Fuero Íntimo nos dice que no usemos los mismos en todos. ¡Grande, Fuero!

Fulano me escribe por FB; Mengano, por MySpace porque se encariño -con MS, no conmigo. Zutano me informa de su cumpleaños tildando un campo en… no sé donde, y mi Cuchurrumina me avisa que me quiere vía Twitter.

Convengamos: es una ensalada infernal. La Biblia junto al calefón. Cada uno tendrá su encanto y su finalidad, pero ninguno sirve para todo, lo cual me lleva a pensar que en realidad no sirven para nada.

Google sigue sacando servicios nuevos. Ahora parece que junta todo, y está bueno eso. Pero solo para usuarios de Google. Así que si tenés otra cosa, más te vale que te pases de bando o alguien quedará en el camino llamandote entre el ruido y vos ni enterado.

A propósito: todos quieren todo. Nadie se conforma con menos que eso. Google quiere todo y Microsoft quiere todo. Facebook quiere todo y MySpace quiere todo. Se parece demasiado a una guerra fría pos-caida-del-muro-de-Berlín: dos bandos principales que se pelean porque el otro no le toque la cola, y para eso necesitan primeramente información. Y claro, también que la gente se cambie de bando a través del adoctrinamiento. Miles de revistas, blogs, comentarios, foros y expertos, muchos de buena fe pero útiles a un estado de cosas que quiere convencernos de que lo otro ya fue; ahora la posta es… vaya uno a saber.

Finalmente, las relaciones humanas son otra cosa, creo. Es decirle a alguien en la cara que no me interesa establecer o continuar una relación en vez de bloquearlo en el MSN. Es compartir tiempo de calidad más allá de un incio y cierre de sesión. Es un café compartido en una charla de más de 140 caracteres.

En todo caso, si el tiempo o la distancia no nos permiten esto, podríamos tomarnos un momento para pensar de nuevo como nos estamos relacionando con el otro, más allá del servicio 2.0 de moda que vayamos a usar.





Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Proverbio árabe





La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
Albert Einstein





Phil, la famosa marmota (el bicho, digo) que se hizo conocida en estos lares gracias a la deliciosa comedia de 1993 “Hechizo de tiempo” (Groundhog Day) protagonizada por Bill Murray, ha pronosticado hoy a los estadounidenses que les quedan por delante otras seis semanas de invierno.

La más famosa celebración de El Día de la marmota (hay otras) se lleva a cabo en el pueblo de Punxsutawney, Pensilvania, cada 2 de febrero, y consiste en predecir la duración del invierno interpretando el comportamiento de la susodicha bestia: si al salir de su guarida en invierno ve su sombra en un día soleado, se asusta y vuelve a su hibernación por seis semanas más. Pero si al salir no ve su sombra (porque no hay sol), sale confiada “pensando” que llega la primavera. De este modo, los pobladores de este pueblo de nombre impronunciable “saben” si el invierno se extiende o no.

Algunos dicen que se trata de una tradición irlandesa. Según otros, de una costumbre de los inmigrantes alemanes llegados al estado de Pensilvania para saber cuando cultivar. En definitiva, se trata de una celebración que tiene lugar desde 1887.

Es interesante el sitio oficial de la fiesta, porque muestra la seriedad con que esta gente toma el asunto. Incluso se puede ver como uno de los actores de la película, de papel secundario por cierto, sigue llenando la olla con el personaje después de tantos años. Ingenio, que le dicen.

En fin, como es de suponer esta tradición no tiene fundamentos científicos. Parece que los muchachos de la National Geographic se han tomado el trabajo de seguirle el tranco a la marmota por 60 años, y aseguran que sólo acertó el 40% de las veces. Sin embargo, los alegres pobladores de Punx-como-se-diga siguen celebrando el día del meteorólogo que menos se equivoca con esas caras de… felicidad.